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Alexis Santos

Alexis Santos

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May 18

Amenazas a la humanidad, la vida y la naturaleza

Amenazas a la humanidad, la vida y la naturaleza
 
El mundo capitalista se presenta siempre como panacea para la solución de los grandes problemas que aquejan a la humanidad; pero para ésta se vuelve cada vez más claro que, justo, el sistema de “libre empresa” es el mayor causante de sus males. Entre éstos se encuentra el hambre, que galopa hoy a sus anchas sobre el planeta, sin que aparezcan en el horizonte visos de solución alguna; las guerras contra el Tercer Mundo (como las de Iraq, Afganistán y Palestina), las amenazas de bombardeo atómico sobre muchos rincones del planeta que ya tienen precedente; la esclavizante deuda externa; los Tratados de Libre Comercio y los agrocombustibles. Se encuentran, asimismo, fenómenos naturales que se han exacerbado o acelerado como corolario de las acciones que el capitalismo desata en detrimento de la vida y el medio ambiente. Tal es el caso, por ejemplo, del calentamiento global y del cambio climático que deriva del mismo. Todo esto tiene como fundamento la esencia explotadora, expoliadora y genocida del sistema capitalista.
El hambre en el mundo
            Según el Banco Mundial, en los últimos tres años, se ha generado un  alza total del 83% en los precios de los alimentos; peor aún, se espera que este año las reservas mundiales de cereales caigan al nivel más bajo de los últimos 25 años, esto es “a 405 millones de toneladas menos que en 2007, un 5 por ciento (21 millones de toneladas) por debajo del nivel ya reducido del año anterior” (1). A causa de ello, el Tercer Mundo gastará este mismo año unos 38 700 millones de dólares en importación de cereales, cifra en un 57 % superior a la del  2007  y en el doble en relación con el 2006 (2). Y aunque el problema señalado afecta también a los países del Primer Mundo, en éstos los alimentos representan sólo entre el 10 y el 20 % de los gastos de un consumidor, mientras que en el Tercer Mundo constituyen entre el 60 y el 80 % de esos gastos. Así las cosas, la cifra de 862 millones de hambrientos en el  mundo -de los cuales 52 millones viven en América Latina y el Caribe- puede aumentar debido al incremento de los precios de los alimentos (Manuel E. Yepe. Ob. cit.).
            La realidad más dramática del continente americano es la que soporta Haití: si hace 20 años esta era una nación que producía el 95% del arroz que consumía, hoy importa de EEUU el 80% de este alimento (3). La ocupación militar de este país caribeño, las maquilas y las zonas francas, como puede constatarse, no le han servido para nada bueno. Cuba, por el contrario, más allá del terrorismo mediático que el imperio esgrime en su contra, representa el polo opuesto de todo este drama alimentario y social que soportan una mayoría de naciones del planeta: en ella no hay una sola persona “que se quede sin un plato de comida ni atención médica gratuita las 24 horas del día” (4). La isla dispone de 846 científicos por millón de habitantes, con este índice supera, por ejemplo, a España, Irlanda y Portugal. Su gasto anual en investigaciones, en desarrollo social y económico, es el doble de la media de esa inversión en Latinoamérica. La isla practica políticas que le permiten índices destacados en atención a la niñez, la tercera edad y la mujer; gratuitamente ofrece a su población educación, salud, cultura y deporte; la esperanza de vida, en 1993, pasó en ella de 74 a 75 años (5).
            Los 38 700 millones de dólares en importación de cereales que al Tercer Mundo le corresponderá gastar en alimentación en el presente año, contrastan con lo que EEUU malgasta para hacer la guerra a Iraq y Afganistán: en 1976, esos números ascendían a 379.000 millones para Iraq, 97.000 millones para Afganistán y 26.000 millones para las bases militares (6). En el 2007, los contribuyentes estadounidenses aportaron  137 mil 600 millones de dólares para el conflicto de Iraq, cifra con que la Casa Blanca podría brindar atención médica a 39 millones de ciudadanos, construir un millón de viviendas económicas o equipar 142 millones de casas con fuentes de energía renovable (7). Considerando los gastos ocultos, el coste de las guerras en Iraq y Afganistán asciende al doble de lo que se declara oficialmente, según una información de congresistas demócratas divulgada por The Washington Post. De esta forma, el costo total asciende a cerca de 1,5 billones de dólares, casi el doble de los 804.000 millones que la Casa Blanca ha solicitado hasta ahora para esas guerras (8).
            Los biocombustibles producidos en Estados Unidos, Brasil, Indonesia y otros países -a partir de productos de origen vegetal con amplio consumo humano- son, probablemente, los mayores causantes de la actual crisis alimentaria que amenaza de muerte a la población de, al menos, 37 naciones. Por cierto, el FMI y el Banco Mundial admiten el vínculo existente entre biocombustibles y aumento de precios de los alimentos (9).

Deuda externa y Tratados de Libre Comercio (TLC)
            La crisis alimentaria es sólo una expresión de la injusticia que el capital le impone al mundo, porque su objetivo es obtener incesantes ganancias, explotando fuerza de trabajo internacional y local; saqueando la riqueza del Sur y cargándole a éste un intercambio muy desigual. Las formas que adopta el Norte para apropiarse de los fondos y recursos del Sur son múltiples. Entre ellas, está la deuda externa, que igual ha estado sometida a crisis. La que estalló en los ochenta resultó del aumento unilateral de los tipos de interés que impuso EEUU, lo que generó una explosión de los desembolsos demandados al Sur. Y dado que a la par se produjo el hundimiento de los precios de las materias primas, se complicó más el problema del pago de  la deuda. En la misma época, con la supuesta intención de aliviar el problema, el FMI impuso al mundo subdesarrollado “programas de ajuste estructural” que implicaron, entre otras cosas, recorte de inversión social, liberalización económica total, apertura de mercados y privatizaciones al por mayor. Como si fuera poco, al Sur se le impidió reducir los tipos de interés y aportar a la liquidez de los bancos, provocándose así una serie de bancarrotas y fuertes recesiones (10).
            La estupenda imagen con que por doquier los medios rodean a los Tratados de Libre Comercio (TLC), oculta las gravísimas concesiones de carácter irreversible a los países ricos, sin que éstos ofrezcan a los pobres nada sustancial a cambio. EEUU y la Unión Europea exigen profundas y rápidas reducciones de tarifas arancelarias que, a veces, significan “arancel cero” para los subvencionados productos  agrícolas que venden al Sur a precios de “dumping”, provocando el hundimiento de los granjeros en una situación de pobreza extrema; pérdidas del sustento que no conocen precedentes, desplazamientos de trabajadores y trabajo esclavo; degradación de los derechos humanos y del medio ambiente.
            Como sino bastara, los nuevos TLC llevan mucho más lejos el asunto: establecen dañinas reglas sobre propiedad intelectual, servicios e inversiones que exacerban la situación de los pobres, al negárseles el acceso a la tecnología patentada (sin que tampoco puedan proteger el conocimiento tradicional) y a las medicinas, con lo que perjudican gravemente la salud pública (11). Los TLC permiten a las grandes transnacionales apropiarse de las semillas tradicionales y de las plantas medicinales del Tercer Mundo, haciendo posible que EEUU realice por “vía pacífica” los objetivos económicos que regularmente realiza por medio de invasiones y guerras interminables (12).

Calentamiento global y agrocombustibles
            Lejos de lo que se pregona, el problema del calentamiento global -que se relaciona con la producción industrial y el consumismo occidental- se ve agravada con la producción de agrocombustibles. Como acusa el senador colombiano Jorge Enrique Robledo, aunque, ciertamente, la introducción de alcohol carburante o de agrodiesel en mezclas de gasolina y diesel podría implicar una pequeña reducción de la emisión de gases de efecto invernadero, resulta que cuando se hacen todos los cálculos -y el asunto no se reduce a un vehículo sino a un conjunto de cosas que ello encierra (deforestación, elevación de costos y gastos de energía, producción de agroquímicos, uso de tractores y el transporte de agrocombustibles por todo el mundo)-, entonces aparecen casos de polución ambiental y de gases de efecto invernadero que ponen en tela de juicio el resultado final (13).
            Lo dicho es suficiente para rechazar los agrocombustibles; pero contra ellos existen otros reparos. Primero que nada, porque es inconcebible sustraer de un mundo con recursos limitados, una porción inmensa de territorio y de recursos destinados a la producción de comida. Peter Brabeck, jefe de Nestlé, acota: “Si se quiere cubrir el 20 por ciento de la necesidad creciente de productos petroleros con biocarburantes, como está previsto, no habrá nada que comer”. Por su parte, Jacques Diouf, Director de la FAO, sostiene que el auge de los agrocombustibles aumentará en 9% el gasto global de importación alimentaria de los países tercermundistas, cuando el 10% representa mucha plata para la población pobre de un país (Ibíd.). Por su parte, Jean Ziegler, funcionario de la ONU, suizo de nacionalidad y actual relator para el derecho a la Alimentación, acusa como responsables de esta situación, a la globalización unilateral por "monopolizar las riquezas de la Tierra".  Afirma que las multinacionales generan un tipo de "violencia estructural" y concluye que el mundo de inequidad y terror que ellas imponen debe ser detenido (14).
            ¿No nos dice nada acaso que, según estudios prospectivos, se vaticina el desplazamiento de 150 a 200 millones de “ecorrefugiados”? (15).

El fenómeno de la globalización y su ideología
            A la hora de examinar lo que ocurre en el mundo, no se debe soslayar el fenómeno de la globalización o mundialización actual. A este fenómeno nunca se le relaciona con la lógica perversa de la expansión capitalista. Por el contrario, se ha hecho creer que la globalización es una oportunidad real para desplegar todas las potencialidades de desarrollo que poseen las naciones; lo que presuntamente es posible si demuestran espíritu de superación, disciplina laboral y respeto a los principios éticos; como lo hacen, según se dice, los países desarrollados. No en vano, se ha sostenido insistentemente que las naciones, si no quieren quedar rezagadas, deben aferrarse a esta “última oportunidad de desarrollo”, respondiendo a los retos “ineludibles” que ella les demanda.
            En torno a la mundialización, el autor Samir Amin  aporta, entre otras, las siguientes ideas: 
            1) No se trata de algo nuevo, sino antiguo; la antigua mundialización ofrecía “oportunidades” a las regiones más atrasadas en función de que pudieran acercarse al nivel de desarrollo de las más avanzadas.
            2) La actual mundialización es por naturaleza polarizante; significa que la expansión del capitalismo genera, por sí misma, una creciente desigualdad mundial que se agrava significativamente por la segmentación artificial en que se mantiene al mercado laboral.
            3) El capitalismo actual llama a la mundialización actual no imperialismo –término que prohíbe- sino “mundialización”; no hace concesiones como antaño las hacía, por ello no es de extrañar que imponga programas de "ajuste estructural", orientados a desmantelar las conquistas del nacionalismo populista de las décadas anteriores.
            4) El capitalismo actual ejecuta políticas cuyas características son, por doquier, las mismas, entre otras: elevadas tasas de interés, reducción del gasto público, persistencia de la desocupación, desgravación fiscal en provecho de los ricos, desregulaciones y privatizaciones; no en vano, el sistema pretende desmantelar la resistencia de los pueblos, apoyando el etnicismo y los fundamentalismos religiosos, así como recurriendo a la manipulación de la opinión pública.
            5) La mundialización actual no es fatal: el modelo posee una fragilidad evidente, dado que su estabilidad parte de premisas falsas, a saber, que los pueblos acepten indefinidamente las condiciones humanas que el sistema les impone; que sus protestas sean no sólo esporádicas sino también aisladas entre sí, al alimentarse de diversas ilusiones, tales como las étnicas y las religiosas (16).
            Aunque refiriéndose a la mentalidad que caracteriza a los que en Bolivia atizan el separatismo, el autor Rafael Bautista S. proporciona una caracterización que, de hecho, es propia de todo el neoliberalismo como ideología de la mundialización: es tautológica, auto-referente; no sale nunca de sí misma, ni pone en duda sus certidumbres; amputa toda posibilidad, no sólo de aceptar otra palabra, sino incluso la de escuchar la que los otros tienen que decir. Se trata, prosigue, de una mentalidad que, a lo largo de cinco siglos, ha globalizado su apetito con la promesa de igualdad, libertad y fraternidad, pero produciendo todo lo contrario, porque siempre se desarrolla socavando al ser humano y a la naturaleza como únicas fuentes de riqueza. Significa que su desarrollo no sólo impide el desarrollo de los otros sino que amenaza con un suicidio general. Ese discurso, continua, se orienta a inculcar a sus adeptos la creencia de que todos los demás son enemigos y que éstos no son seres humanos. Y concluye que todo se justifica después de privar a los demás de su condición humana, transformándolos en monstruos (17).

Algunos retos del mundo actual
            “Si se escucha -acusa Fidel Castro- a los voceros de las transnacionales y su aparato de divulgación, vivimos en el mejor de los mundos: una economía regida por el mercado, más capital transnacional, más tecnología sofisticada, igual a crecimiento constante de la productividad, del PIB, del nivel de vida y todos los sueños del mundo para la especie humana…” (18). No obstante, la realidad mundial dista mucho de ser así. Para comenzar,  no debe ignorarse que Estados Unidos -país que ya dio muestras de lo que es capaz en agosto de 1945…- posee un arsenal 10.000 ojivas nucleares, seguido por Rusia con 6.000 e Israel con 400. Por cierto, esta última potencia colonial,-que se ha rehusado siempre a firmar el Tratado de No Proliferación Nuclear- es el único país del Medio Oriente que posee este tipo de armamento (19). 
            De esta suerte, para que la humanidad pueda salvar al planeta y a sí misma de las consecuencias derivadas del consumismo y del productivismo irracionales -inherentes al sistema capitalista-, así como de su persistente acción criminal contra el hombre, las especies de plantas y animales y la naturaleza en su conjunto, debe forzosamente asumir una serie de retos, nada fáciles. Entre otros:
            1. Librar una persistente lucha contra la globalización neoliberal.
            Samir Amin propone, como primer objetivo a trazarse para rechazar la mundialización  actual, la reducción del poderío de los cinco monopolios que posee el Primer Mundo sobre las nuevas tecnologías, los flujos financieros, los recursos naturales planetarios, los medios de comunicación y  las armas de destrucción masiva.
            En función de golpear al mundo globalizado, el mismo autor habla de cumplir con exigencias como la de crear frentes populares democráticos de carácter antimonopólico, antiimperialista y anticomprador. Estos frentes deben trazarse no sólo objetivos económicos y sociales alcanzables, sino también considerar como exigencia el cuestionamiento a las jerarquías del sistema mundial. Para ello, deben construir un concepto progresista de nación y nacionalismo, divorciándolo del conjunto de “nociones oscurantistas, etnicistas, religioso-fundamentalistas y chauvinistas hoy prevalecientes”, pero sin excluir la cooperación regional como necesaria para constituir grandes regiones, condición para luchar eficazmente contra los  monopolios del imperio. Se trata, en fin, de lograr una integración de América Latina, África, el mundo árabe, el sudeste asiático, China y la India, e incluso de Europa del Atlántico a Vladivostok, a partir de alianzas populares y democráticas que empujen al capital a ajustarse a sus exigencias. Y todo esto debe conducir a una mundialización distinta.
            2. La lucha por un nuevo modelo agrícola.  
            La priorización del  modelo agroexportador y del monocultivo que implica el agronegocio que practican los grandes latifundios en función de exportar soja, algodón, eucalipto, etc., más la negativa a realizar reformas agrarias, se cuentan entre las grandes causas del problema alimentario mundial. Consecuentemente, en un plano local e internacional, urge un nuevo modelo agrícola que permita el control de las semillas y de la producción por parte de los agricultores y que, al mismo tiempo, preserve el medio ambiente y produzca alimentos sin agrotóxicos (20). Esto debe acompañarse del rechazo tanto a los tratados de libre comercio, como a la producción de agrocombustibles.
            3. La lucha contra el calentamiento global.
            La suerte del planeta y de la humanidad misma depende, en parte, de cuán efectiva pueda ser la lucha para detener a escala internacional el calentamiento global, reduciendo, en un plazo de apenas diez años, la emisión de gases de efecto invernadero que son de los principales causantes del problema indicado (21).
            Para concluir, hacemos esta pequeña reflexión: se escucha decir, con no poca frecuencia, que la globalización es una realidad, con lo cual se da a entender que su poder es imbatible; sin embargo, más reales son sus amenazas a la humanidad, a la vida y a la naturaleza. Y precisamente por ello debe abatírsele sin vacilaciones de ninguna índole. Ese es el gran reto que debemos asumir, si queremos preservar el mundo en que vivimos. 

Notas:
1.       Manuel E. Yepe. “El hambre acecha”.  http://www.argenpress.info/nota.asp?num=054216&Parte=0
2.      James Petras. Las raíces estructurales del hambre, las crisis alimentarias y los desórdenes. http://cadiz.cuadernosciudadanos.net/Fernando_Moreno_Bernal/48710
3.      Raúl Zibechi.  “Haití no es el Tibet. El doble discurso”.  http://www.aporrea.org/internacionales/a55003.html
4.      Osvaldo Piñero. Cuba: la realidad no contada. Promesas de felicidad.  http://www.argenpress.info/nota.asp?num=053839&Parte=0
5.      Cuba por dentro. “En beneficio de todos”.  http://www.nnc.cubaweb.cu/Especial/especial5.htm
6.      Iñigo Sáenz de Ugarte. “Cuánto cuestan las guerras de Iraq y Afganistán”. http://www.guerraeterna.com/archives/2006/09/cuanto_cuestan.html
7.      “Iraq y Afganistán cuestan más a EE.UU. que la guerra de Vietnam”.  http://www.prensa-latina.cu/article.asp?ID=%7B4F13365F-494D-42F8-9B76-5B0897861858%7D&language=ES
8.      "Gastos ocultos" de EE.UU. en Irak y Afganistán.  http://www.deia.com/es/impresa/2007/11/14/bizkaia/mundua/416939.php
9.      Insurgente. “Hambre. La palabra evoca una enorme tragedia de largo desarrollo que amenaza a la Humanidad”. http://www.insurgente.org/modules.php?name=News&file=article&sid=13379
10.  Eric Toussaint, Damien Mollet. “¿El Estado al servicio de los bancos o del interés general”. http://www.voltairenet.org/article156387.html
11.   Sanjay Suri. IV: Proyecto Censurado 2008. “Destructivos tratados de libre comercio esclavizan a países pobres”. http://www.voltairenet.org/article156642.html
12.   Ernesto Carmona. “Los Tratados de Libre Comercio en acción (TLC). Países ricos se apropian de las semillas tradicionales y de las plantas medicinales mientras la gran prensa guarda silencio”.  http://www.voltairenet.org/article156483.html
13.   Senador Jorge Enrique Robledo,  “Los agrocombustibles aumentarán el hambre de la humanidad”. http://www.ecoportal.net/content/view/full/77840
14.  Eduardo Andrade Bone. Agencia Indoamericana de Prensa. El fantasma del hambre recorre el mundo. http://www.magec.info/articulo.php?art_id=287
15.   Koichiro Matsuura, Director General de la UNESCO. “¿Puede salvarse todavía la humanidad?” http://www.magec.info/articulo.php?art_id=214
16.   Samir Amin. “Capitalismo, imperialismo, mundialización”.  http://www.lahaine. org/index. php?p=29209
17.   Rafael Bautista S. Bolivia. “Crítica a la razón autonomista”.  http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2008040311
18.   Fidel Castro Ruz. “La tragedia que amenaza a nuestra especie”. http://www.trabajadores.cu/reflexiones-de-fidel-castro/la-tragedia-que-amenaza-a-nuestra-especie
19.   Susana Khalil. “El régimen colonial de Israel posee cerca de 400 bombas atómicas”.  http://www.lahaine. org/index. php?p=13257
20.  Sergio Ferrari. E-CHANGER. Entrevista con Marina dos Santos, dirigente nacional del MST de Brasil. 17 de abril, Jornada Internacional de la lucha campesina.  “El futuro de la humanidad depende de la derrota del agro-negocio, de las grandes empresas transnacionales de la agricultura y del neoliberalismo”.  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=66085
21.   Luis Hernández Navarro. “La “ciencia” contra el cambio climático” . http://www.ecoportal.net/content/view/full/77873

Los biocombustibles están haciendo que nuestra gente pase hambre

Los biocombustibles están haciendo que nuestra gente pase hambre
 
Los líderes de Bolivia y Perú han atacado el uso de los biocombustibles, dicen que han provocado que los alimentos sean más caros para los pobres.

Hablando en la Asamblea de las NNUU, Evo Morales dijo que el aumento en la utilización de tierras agrícolas para cultivar agrocombustibles estaba causando un “aumento tremendo” en los precios de los alimentos.

La Agencia Reuters informó que el Presidente Peruano, Alan Garcia, también habló, pidiendo a los países desarrollados que cultiven más alimentos. En los últimos meses el precio de los alimentos en Perú ha aumentado más que el ritmo general de la inflación.

Sus ataques coinciden con un informe publicado por Friends of the Earth avisando a la EU sobre los peligros de extender el uso de los agrocombustibles en América Latina. El año pasado la UE acordó un objetivo del 10% de uso de biocombustibles para el transporte en 2020.

El informe dice que los sistemas de certificación implementados por algunos países sudamericanos para asegurar una producción sostenible de la caña de azúcar y soja no son suficientes para prevenir dañar al medioambiente y “falla para responder a los problemas mas importantes” provocados por el cultivo en tierras cubiertas por bosques o granjas pequeñas.

Morales, en su discurso crítico “a algunos presidentes de Sudamérica” por apoyar a los biocombustibles. El presidente Boliviano no los nombro pero su punto de vista choca con la de Lula que ha dicho que los países en vías de desarrollo tienen suficiente terreno para cultivar alimentos y biocombustibles.

Morales pidió que los países desarrollados acepten su responsabilidad sobre los problemas causados por los biocombustibles en los países en vías de desarrollo.

Después de su discurso dijo a los medios de comunicación que “el problema es externo y no interno”.

Morales también dijo: “Esto es muy grave, ¿Que es mas importante la vida o los coches? Yo digo que la vida esta en primer lugar.”

También demando que el FMI y el Banco Mundial tomen medidas contra la industria de los biocombustibles “para evitar el hambre y la miseria de nuestra gente”.

Reuters informa que Alan García dijo que los biocombustibles “estaban creando unos problemas muy serios para los países que tienen que importar esos productos. (Comida)

“Creemos que existen alternativas energéticas que no ponen en peligro los alimentos mundiales.”

El gobierno Peruano se ha visto obligado a repartir comida para los pobres en Lima, como consecuencia del aumento del precio de los alimentos. Ha recortado las tarifas y incrementado los intereses para intentar reducir la inflación, que aumento un 4% el año pasado.

Los dos líderes se enfrentan a una perdida de autoridad. Este mes la popularidad de García se situó en el 26%, la mas baja desde que llego al poder en 2006, un 57% de los entrevistados dicen que la causa es el aumento en le precio de los alimentos.

Mientras tanto Morales se enfrenta a un problema con las provincias del este que quieren mayor autonomía.

Articulo Original : Biofuels starving our people,
Allegra Stratton and agencies
guardian.co.uk, Tuesday April 22 2008

El único país sostenible

El único país sostenible
 
Si hemos de sobrevivir como humanidad, necesitamos cambiar drásticamente nuestra forma de pensar

-Albert Einstein

El capitalismo ha dado resultados en Noruega, Australia, Japón, Estados Unidos, etc.: son los países con mayor desarrollo humano.

¿Debemos imitarlos? ¿Podemos hacerlo? Aún en el caso de que algún país del llamado Tercer Mundo pueda, no debe hacerlo. Y la razón no proviene del marxismo sino de la ecología.

Partamos de un hecho científico: somos animales. Y necesitamos alimentos, hogar, etc. para sobrevivir. Y los obtenemos presionando al ambiente. A esto se le llama huella ecológica. Y no pasaría nada si no fuera porque la huella ecológica humana supera a la biocapacidad del planeta. No hoy sino desde finales de la década de 1980.

¿Cómo puede ser posible que la huella supere a la biocapacidad? La respuesta está en las reservas terrestres:

La humanidad ya no vive de los intereses que produce la naturaleza, sino que está desfalcando su capital. Esta creciente presión sobre los ecosistemas está ocasionando la destrucción o la degradación de los hábitat y la permanente pérdida de la productividad, amenazando tanto la biodiversidad como el bienestar de la humanidad. ¿Durante cuánto tiempo será esto posible?(1)

 

Si seguimos así, para el 2050 la huella ecológica humana será más del doble de la biocapacidad.

Recuerde, además, que la huella no es sólo humana:

Compartimos la Tierra con 5 a 10 millones de especies, o más. Al escoger cuánto nos apropiamos de la biocapacidad del Planeta, determinamos cuánto queda para las otras especies. Para mantener la biodiversidad, es esencial que una parte de la capacidad productiva de la biosfera esté reservada para la supervivencia de otras especies y que esta parte se divida entre todos los reinos biogeográficos y los principales biomas.(2)

¿Cuál es la relación entre todo esto y el capitalismo? se preguntará usted. La respuesta está en el desglose de la huella global y la biocapacidad en países:

 


Huella Ecológica Biocapacidad

(hag/persona) (hag/persona)
Mundo 2,23 1,78
Estados Unidos de América 9,7 4,7
China 1,6 0,8
India 0,8 0,4
Federación de Rusia 4,4 6,9
Japón 4,4 0,7
Brasil 2,1 9,9
Alemania 4,5 1,7
Francia 5,6 3
Reino Unido 5,6 1,6
México 2,6 1,7
Canadá 7,6 14,5
Italia 4,2 1

Miren la tabla: cada persona tiene 1,8 hectáreas globales(3), independientemente de que la biocapacidad varíe entre países, porque no obtenemos los recursos necesariamente de la tierra que pisamos. La huella, en cambio, es mayor en países con mayor desarrollo humano.

Llegamos al hecho clave: el capitalismo logra, en ciertos países, un alto desarrollo humano sobrepresionando al ambiente. Tanto que si todos los habitantes del planeta tuviésemos la misma huella que el estadounidense promedio, ¡necesitaríamos más de cuatro planetas! O, si todos lo habitantes del planeta tuviésemos la misma huella que el hindú promedio, es decir, una huella racional, el 80 por 100 viviría con 2 dólares diarios y el 47 por 100 de los niños pesaría deficientemente.(4)

Así, un país debe cumplir con dos criterios mínimos de sotenibilidad: alto desarrollo humano y huella ecológica menor a 1,8 hectáreas globales por persona. El único país que hoy lo logra, según el PNUD y la WWF, es Cuba.

¿Por qué el único país no capitalista de América es también el único país sostenible del mundo?

Notas

(1) WWF, Informe planeta vivo 2006.

(2) Ibídem.

(3) hectáreas globales. Hectáreas con productividad biológica promedio a nivel mundial.

(4) PNUD, Informe sobre desarrollo humano 2007-2008.

July 09

Al Borde de nuestra extinción

 
CAMINO DE LA EXTINCION
Uploaded by klaudia_daniela

Michael Jackson - Earth Song
 

El Salvador, el segundo pais mas deforestado de Latinoamerica

 

Alerta por el calentamiento global

 

Grita madre Tierra!!!!!!
 
June 10

Calentamineto global, tres veces mas que lo que se habia dicho.

El calentamiento global, tres veces más rápido que las peores predicciones        

Según una serie de asombrosos y serios estudios El calentamiento global se está acelerando tres veces más rápido de lo que se temía.

Han descubierto que las emisiones de CO2 han estado aumentando a un ritmo tres veces más que en la década de los 90. La capa de hielo del Ártico se está derritiendo tres veces más rápidamente- y el nivel de los mares está aumentando al doble de velocidad, como se pronosticó.

Las noticias de los estudios, deben conducir a unas medidas más estrictas contra la contaminación de las que se contemplaban, estas llegan justo antes que los líderes de las naciones más poderosas se reúnan en Alemania, con el cambio climático como tema más importante de la cumbre del G8.

Estas noticias pueden poner más presión en el Presidente Bush para que finalmente acepte sumarse a tomar medidas internacionales.

El estudio publicado por la Academia Nacional de las Ciencias de los EEUU, (PNAS) muestra que las emisiones de CO2 han estado aumentando un 3% al año durante esta década, comparado con el 1,1% al año en los 90.

La importancia de estos datos es que el aumento es mucho más rápido que el peor escenario del último informe del IPCC y sugiere que las terribles predicciones del informe sobre la disminución de cosechas, escasez de agua, derretimiento del hielo y la desaparición de especies es muy probable que se queden cortas sobre la amenaza a la que nos enfrentamos.

El estudio muestra que casi ¾ del crecimiento en emisiones viene de los países en vías de desarrollo, particularmente de China. El país sin embargo no aceptará a que se le culpe del problema, apuntando que sus emisiones per capita son una sexta parte de las emitidas por cada estadounidense. Además, según el estudio los países desarrollados con menos de una sexta parte de la población mundial contribuyen con más de dos tercios de las emisiones globales.

Un estudio del Centro de la Universidad de California para la información de la nieve y el hielo (University of California's National Snow and Ice Data Center) muestra que el hielo ártico ha disminuido un 7,8% por década en los últimos 50 años, comparado con la media de los modelos del IPCC que es un 2,5%.Más información:
pnas.org/cgi/doi/10.1073/pnas.0700609104

Global warming 'is three times faster than worst predictions'
By Geoffrey Lean, Environment Editor
Published: 03 June 2007 The Independent
http://environment.independent.co.uk/climate_change/article2609305.ece