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June 10 Calentamineto global, tres veces mas que lo que se habia dicho.El calentamiento global, tres veces más rápido que las peores predicciones
Según una serie de asombrosos y serios estudios El calentamiento global se está acelerando tres veces más rápido de lo que se temía. Han descubierto que las emisiones de CO2 han estado aumentando a un ritmo tres veces más que en la década de los 90. La capa de hielo del Ártico se está derritiendo tres veces más rápidamente- y el nivel de los mares está aumentando al doble de velocidad, como se pronosticó. Las noticias de los estudios, deben conducir a unas medidas más estrictas contra la contaminación de las que se contemplaban, estas llegan justo antes que los líderes de las naciones más poderosas se reúnan en Alemania, con el cambio climático como tema más importante de la cumbre del G8. Estas noticias pueden poner más presión en el Presidente Bush para que finalmente acepte sumarse a tomar medidas internacionales. El estudio publicado por la Academia Nacional de las Ciencias de los EEUU, (PNAS) muestra que las emisiones de CO2 han estado aumentando un 3% al año durante esta década, comparado con el 1,1% al año en los 90. La importancia de estos datos es que el aumento es mucho más rápido que el peor escenario del último informe del IPCC y sugiere que las terribles predicciones del informe sobre la disminución de cosechas, escasez de agua, derretimiento del hielo y la desaparición de especies es muy probable que se queden cortas sobre la amenaza a la que nos enfrentamos. El estudio muestra que casi ¾ del crecimiento en emisiones viene de los países en vías de desarrollo, particularmente de China. El país sin embargo no aceptará a que se le culpe del problema, apuntando que sus emisiones per capita son una sexta parte de las emitidas por cada estadounidense. Además, según el estudio los países desarrollados con menos de una sexta parte de la población mundial contribuyen con más de dos tercios de las emisiones globales. Un estudio del Centro de la Universidad de California para la información de la nieve y el hielo (University of California's National Snow and Ice Data Center) muestra que el hielo ártico ha disminuido un 7,8% por década en los últimos 50 años, comparado con la media de los modelos del IPCC que es un 2,5%.Más información: EE UU y China, los contaminantes mas sobresalientes del medio ambiente y se resisten a promover mecanismos y frenar la emanacion descontrolable de CO2EEUU y China, los más contaminantes y resistentes a proteger el medio ambiente
El daño al planeta por efecto del cambio climático es una certeza, como lo es también la resistencia de dos de los países que más contaminan en el mundo, Estados Unidos y China, para adoptar acciones concretas que reviertan el deterioro. Lo cierto, como dejó aquí en claro la Agencia Internacional de Energía (AIE), en el contexto de un foro de legisladores que hoy concluyó, es que no se puede esperar que el petróleo y el carbón puedan ser sustituidos a corto plazo como combustibles de la economía mundial. Este lunes concluyó el tercer foro de legisladores de los países del Grupo de los 8 (G-8) más las cinco naciones en desarrollo de creciente peso económico: China, India, Brasil, México y Sudáfrica, que conforman el llamado Grupo de los 5 (G-5). Los parlamentarios que participaron en la cita, que representan a todo el espectro electoral en sus respectivas naciones, emitieron un pronunciamiento en el que afirman que no debe haber incompatibilidad entre el crecimiento de la economía y la protección al ambiente. ''Las acciones que se emprendan en los países en desarrollo para proteger el ambiente serán más exitosas si se complementan con asistencia, inversión y acceso a tecnologías limpias'', añadieron en el comunicado que reflejó las conclusiones del encuentro de dos días en Berlín. El grupo de legisladores del G8+5 forma parte del proceso de consulta del Grupo de los 8 países más avanzados (Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, Francia, Italia, Alemania, Japón y Rusia), cuyos presidentes o primeros ministros se reúnen entre el miércoles y viernes en la localidad alemana de Heiligendamm, a orillas del Mar Báltico, para su cumbre anual, que este año discutirá temas como el cambio climático. En el comunicado, los legisladores reunidos en el Bundestag, la sede del Parlamento alemán, manifestaron que los dirigentes del G-8 deben lograr un acuerdo para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero -que causan el calentamiento del planeta- más allá de los rangos planteados en el Protocolo de Kyoto, que busca reducir las emisiones de bióxido de carbono a un ritmo de 5 por ciento en promedio entre 2008 y 2012. Estados Unidos y China, que emiten 22 y 16 por ciento, respectivamente, del total de bióxido de carbono en el mundo, no han ratificado el Protocolo de Kyoto. Sus dirigentes traerán a la cumbre del G-8 propuestas individuales sobre disminución de emisiones, las cuales han sido criticadas por naciones europeas, pues consideran que los planteamientos no contienen metas concretas. El uso de energías menos contaminantes es, por lo menos a corto plazo, de efecto limitado sobre el consumo mundial de energéticos. Al participar en los trabajos del foro de legisladores este lunes, Neil Hearst, director de investigación de la Agencia Internacional de Energía (AIE), declaró que ''llevará tiempo reducir el uso de combustibles fósiles como fuente principal de energía. En 2050 seguirán los combustibles fósiles como la mayor fuente de energía'', añadió. La "captura de carbón'', opción para generar energía Los legisladores que participaron en el foro llamaron la atención sobre la necesidad de contar con recursos para que naciones en desarrollo puedan hacer uso de tecnologías disponibles de protección al ambiente. Una de ellas es la llamada ''captura de carbón''. Consiste, en términos generales, en que las emisiones de bióxido de carbono de algún emplazamiento industrial son capturados, en vez de ir al medio ambiente, comprimidos y llevados a un depósito subterráneo, con lo que se convierten a la vez en una forma utilizable de energía, por ejemplo para producir electricidad. Es una tecnología costosa y que por ahora no es de uso extendido, aunque ya está disponible. Cristalina Georgiyeva, directora de estrategia y operaciones del Departamento de Desarrollo Sustentable del Banco Mundial, planteó que puede haber recursos para que naciones con economías pobres puedan utilizar estos medios tecnológicos para proteger el ambiente. Georgiyeva mencionó que el Banco Mundial dispone de fondos prestables por 30 mil millones de dólares, de los que coloca alrededor de 20 mil millones. ''Ahí existe una posibilidad, 10 mil millones de dólares que ahora no se colocan y que pueden ser utilizados en estas tecnologías'', añadió. La ''captura de carbón'' es hasta ahora una de las tecnologías que se han considerado viables para disminuir la emisión de contaminantes. Aunque ya se emplea, su uso genera dudas. Una de ellas fue planteada por el parlamentario alemán Frank Schwabbe, quien dijo que los depósitos de carbón capturado del ambiente pueden generar explosiones subterráneas. ''La posibilidad de accidentes no está descartada'', respondió Roger Wicks, jefe del área de energía de Anglo American, una de las principales empresas energéticas del mundo. Otro asunto es que el uso de estas fuentes limpias de energía tiene un impacto directo en la factura de los consumidores. Los costos del uso de electricidad pueden incluso duplicarse cuando es generada con el dióxido de carbono capturado del ambiente, según comentó Wicks. Así quedó de manifiesto en esta reunión que el uso de estas energías es también un asunto en el que los políticos pueden dejar sentir su peso, si es que quieren pagar el costo de un alza en el precio del suministro de electricidad, por ejemplo. Capitalismo, sindrome del calentamiento globalEl estigma del capitalismo depredador
Un informe desolador entregó en febrero pasado el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), donde se concluye que el calentamiento del planeta es inevitable y el nivel del mar seguirá subiendo durante más de un siglo, aunque se detuvieran hoy las emisiones de gases de efecto invernadero. El organismo perteneciente a la Organización de Naciones Unidas (ONU), conformado por 2 mil 500 científicos de 120 naciones, prevé nuevas inundaciones, olas de calor, deshielos y aumento del nivel del mar. Pero eso no es todo: la segunda parte del IV Informe del IPCC divulgado el 6 de abril en Bélgica, sostiene que el fenómeno climático provocará además la extinción del 20 al 30 por ciento de todas las plantas y animales, en los próximos 50 años. Paralelamente, el mundo enfrentará sequías, inundaciones, hambrunas y la proliferación de enfermedades tropicales como malaria y dengue. El panorama no puede ser más desalentador para el futuro de la especie humana. Sin embargo, George W. Bush, presidente de Estados Unidos - nación que genera el 25 por ciento de los gases de efecto invernadero del mundo - se ha negado sistemáticamente a suscribir el Acuerdo de Kyoto y a tomar cualquier medida tendiente a mitigar el desastre. El estilo de vida norteamericano no puede ser alterado, aunque haya que invadir países, multiplicar guerras y destruir el planeta. En ese intento Bush no está solo. Cuenta con el apoyo de las grandes potencias, las instituciones financieras internacionales, las transnacionales y la complicidad servil de algunos gobiernos del tercer mundo. En este escenario, los medios de comunicación hacen su propio negocio. Dan a conocer de manera profusa y sensacionalista los efectos del fenómeno climático, pero esconden sus causas, cual avesados prestidigitadores. Desvinculan el tema ambiental del modelo económico y lo vacían de sentido. Lo presentan como un problema a resolver por científicos, ambientalistas o ecologistas, en circunstancias que el desastre ambiental es consecuencia directa de un sistema donde prevalece el consumismo desenfrenado y el lucro. En este contexto, cabe preguntarse si existe posibilidad de revertir el desastre climático dentro del modo de producción capitalista, donde el ser humano y la naturaleza son reducidos a simple mercancía. ¿Constituye el informe del IPCC la voz de alerta definitiva, que plantea a la humanidad la urgente necesidad de construir una alternativa al capitalismo? Si es así, ¿cuál es y qué características debe tener esa alternativa? Para Olga Fernández Ríos, académica e investigadora del Instituto de Filosofía de Cuba y de la Universidad de La Habana, doctora en ciencias filosóficas y miembro de la Academia de Ciencias de Cuba, quien en la actualidad se desempeña como consejera académica de la Embajada de Cuba en Chile, en el informe del IPCC y anteriormente en la Cumbre de Río, se concluyó que la actividad humana es una causa fundamental del deterioro ambiental. “Yo precisaría que no es toda actividad humana, sino aquella íntimamente vinculada con un desarrollo capitalista irresponsable. Existe una estrecha relación entre los problemas ambientales y los de carácter político y socioeconómico. Se ha impuesto el concepto errado que es un tema que sólo concierne a los científicos, naturalistas o ecologistas, en circunstancias que es un fenómeno instalado históricamente en el centro del desarrollo de la sociedad humana. Es fundamental comprender que la situación de catástrofe ambiental ha sido provocada por la voracidad irracional del capitalismo, y por tanto, no hay posibilidad de solución dentro del sistema. Se requiere un nuevo paradigma de desarrollo basado en la sostenibilidad y la protección del medio ambiente”. ¿Podría profundizar sobre el rol que ha jugado el capitalismo en la crisis ambiental? “El sistema se ha desentendido históricamente de la racionalidad en el uso de los recursos energéticos. En la primera mitad del Siglo XIX, en plena revolución industrial - proceso que tuvo un peso decisivo en el desarrollo ulterior del capitalismo - la utilización indiscriminada de tecnologías contaminantes en la producción de manufacturas generó graves consecuencias. Un caso emblemático, ocurrió en Manchester, Inglaterra, donde los altos niveles de contaminación, provocaron una disminución importante en la expectativa de vida de la época. Desde entonces, en el desarrollo capitalista ha primado un gran interés consumista, la obtención de ganancia a cualquier precio y un total menosprecio por el ser humano y la protección de la naturaleza. En los procesos de colonización imperialista, producto de la propia expansión capitalista, se destruyeron territorios, recursos e incluso poblaciones enteras de pueblos originarios”. Un caso concreto de lo que usted plantea se ha vivido en las innumerables guerras expansionistas que asolaron el planeta durante el siglo XX y en la actualidad. Efectivamente. La Primera y Segunda Guerra Mundial fueron expansionistas con un marcado carácter imperialista. Cambió el mapa mundial producto de la usurpación de territorios, en un contexto de completo desprecio por el ser humano y el medio ambiente. Los bombardeos atómicos de Estados Unidos sobre Hiroshima y Nagasaki son un ejemplo desolador: más de 200 mil personas muertas instantáneamente, graves secuelas como cáncer, leucemia, malformaciones, además de daños sicológicos que persisten hasta hoy. Este hecho ocasionó daños irreparables para la humanidad en su conjunto, por lo que significó desde el punto de vista humano, ético y político. Lamentablemente, después vino Vietnam, Afganistán, Irak y todo parece indicar que el próximo objetivo es Irán. Tenemos suficientes elementos que permiten determinar que las políticas capitalistas e imperialistas, de exterminio masivo, de explotación desenfrenada de los recursos naturales, son también responsables de la catástrofe climática”. La alternativa del socialismo Usted plantea que se requiere un nuevo paradigma de desarrollo basado en la sostenibilidad y en la protección del medio ambiente. Ello significa necesariamente la construcción de una alternativa al capitalismo. ¿Es el socialismo esa alternativa? “Desde mi punto de vista el socialismo es esa alternativa. La situación ambiental está vinculada a los problemas de carácter socio-económicos más agudos que vive la humanidad. Es producto de un desarrollo capitalista de siglos, que ha agotado toda posibilidad de revertir el daño provocado a la naturaleza y al ser humano como parte de ella. Enfrentamos un imperialismo global con una marcada tendencia unipolar. Un fenómeno, que si bien responde a algunos de los rasgos identificados por José Martí y Lenin, hoy asume nuevas características, a partir de la propia naturaleza individualista del sistema capitalista. Con la globalización, se han globalizado las políticas imperialistas y con ello sus efectos desastrosos en lo económico, social y ambiental. Vivimos un círculo vicioso donde la pobreza y la exclusión generadas por el sistema, amenazan la preservación del ambiente y al mismo tiempo la explotación irracional de los recursos naturales, contribuye a aumentar la miseria y la exclusión social. Más del 80 por ciento de los pobres pertenecen a países de América Latina y África, donde más de 14 millones de niños mueren anualmente, antes de los 5 años. No hay justificación científica y mucho menos política y moral para esta barbarie, cuando existe un desarrollo extraordinario de la ciencia. Pero aún hay más: mil millones de personas no tienen acceso a suministro de agua potable y a una salud digna. Las crecientes oleadas migratorias, los patrones de consumo irresponsables y desproporcionados, el tráfico de desechos sólidos a los países del sur, la deforestación, la contaminación de ríos y mares, el uso irracional y exclusivo de la energía nuclear para los países desarrollados, las guerras, las megaciudades, son resultado de las políticas imperialistas. Para esto no existen soluciones paliativas, aisladas o unilaterales. Se requiere producir un cambio estructural en las formas de producción, en el uso de la fuerza de trabajo humana y de los recursos. Un cambio sustancial de los patrones de desarrollo de la sociedad. Ésta es una tarea crucial e ineludible que tendrá que enfrentar el socialismo en el Siglo XXI”. Usted plantea el socialismo como alternativa, sin embargo, en la ex Unión Soviética y en los llamados socialismos reales, también se vulneró el medio ambiente. Tomando en cuenta éste y otros aspectos que determinaron la caída de ese bloque, ¿qué características fundamentales debe tener el socialismo en el siglo XXI? “El socialismo en esas naciones adoleció de una serie de valores que son intrínsecos a la naturaleza misma de una sociedad socialista. Para no repetir errores, un aspecto central es el involucramiento del pueblo en la gestión de gobierno y en las decisiones de las principales políticas adoptadas en todos los terrenos. El socialismo debe ser esencialmente participativo y por tanto profundamente democrático. En Cuba, la democracia no se limita sólo a votar y al derecho a hablar: trabajamos por una sociedad inclusiva, basada en la justicia social. Democracia y desigualdad son opuestos, porque no puede haberla donde hay desigualdad y exclusión. Por ello, no existe democracia en el capitalismo. Un segundo elemento crucial se refiere al papel del partido. Éste no puede actuar por las personas, establecer políticas que sustituyan la individualidad. La correlación entre individuo y sociedad debe ser armónica: la sociedad socialista no puede menoscabar la individualidad sino potenciarla. Cada ser humano tiene que autorealizarse, a partir de condiciones y oportunidades concretas. En Cuba, nos esforzamos para lograr un desarrollo sustentable, que significa promover una calidad de vida superior para toda la humanidad, sin comprometer las perspectivas de desarrollo humano en los años y siglos venideros. De igual forma, el socialismo puede y debe jugar un rol fundamental en el campo internacional, contribuyendo a lograr relaciones más justas y equitativas. La Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), es un aporte concreto en esa línea, considerando que la búsqueda de equilibrios internacionales es fundamental para detener la voracidad sin límite del capitalismo, cuyo efecto más grave es la catástrofe ambiental”. ¿Cómo han enfrentado en Cuba la preservación del medio ambiente? “La revolución heredó una situación ambiental muy crítica. En 1959, había una décima parte de los bosques que existían a la llegada de los conquistadores y la industria azucarera había devastado grandes extensiones de tierras. Desde el triunfo de la revolución, se planteó la necesidad de fomentar un desarrollo científico que abordara de forma integral los desafíos que debía enfrentar un país bloqueado. Junto a una importante red de instituciones científicas, se creó la Comisión Nacional de Medio Ambiente que desarrolló un trabajo importante, pero no suficiente. En 1985, en el contexto del período de rectificación de errores y tendencias negativas, se elevó aún más la conciencia sobre el tema. Habíamos copiado algunos mecanismos soviéticos que era prioritario cambiar. No contábamos con regulaciones ambientales fuertes que reglamentaran aspectos como el vertido de residuos tóxicos de la industria azucarera en el mar. Posteriormente, a pesar de la crisis de los años 90, se implementaron muchas regulaciones ambientales. Se creó el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, que trazó una estrategia ambiental, en cuya elaboración participó el mundo político, instituciones científicas y de desarrollo tecnológico, instancias comunitarias y el pueblo, a través de diversas fórmulas de consulta popular. En el ministerio interpretaron en forma cabal las orientaciones de Fidel, estructurando una red nacional dedicada a la preservación del medio ambiente. A partir de entonces, se implementaron muchas medidas como el saneamiento de bahías, se profundizó la política de reforestación iniciada a comienzos del triunfo de la revolución y se perfeccionaron los mecanismos ambientales para autorizar cualquier proyecto de creación de industrias, hoteles u otras instalaciones”. Nuevo rol del partido Erigir una alternativa al capitalismo no es un proceso espontáneo y con el derrumbe del campo socialista, entró en crisis el partido como herramienta para transformar la realidad. En la actualidad, el énfasis está puesto en potenciar los movimientos sociales donde se privilegia la horizontalidad en la relación. No obstante, si se analiza la crisis económica y de ingobernabilidad que enfrentó Argentina hace algunos años, podemos concluir que los movimientos sociales, sin una conducción política, no son capaces de generar un cambio de carácter estructural. ¿Qué tipo de instrumento se requiere para construir y proyectar el socialismo en el Siglo XXI? “El socialismo para Marx, Engels, y en nuestro continente, Mariátegui, Ché Guevara, Fidel Castro y otros, no se limita a un cambio sólo económico. Se trata de un fenómeno de carácter cultural muy profundo, que implica una nueva forma de concebir al ser humano, otra concepción de lo social, de lo humano, del papel de las instituciones en la sociedad. Un cambio estructural de esa naturaleza, sólo es posible cuando los seres humanos están preparados y para lograrlo el papel del partido es fundamental. Un ejemplo claro, lo constituye el Partido Comunista de Cuba que nace y se desarrolla, a partir de condiciones concretas y particulares, con una vinculación estrecha entre las tradiciones nacionales y las concepciones marxistas. El partido debe ser un instrumento clave de la dirección política de la sociedad, que va más allá de intereses particulares o de carácter meramente electoral, como en la llamada democracia neoliberal. Cuando hablamos del desarrollo sostenible, necesitamos un partido que sea garante de ese desafío, que conlleva necesariamente educar a la población, introducir nuevos patrones de desarrollo social y de calidad de vida, que viabilice la participación ciudadana en todos los ámbitos”. Armando Hart, ex ministro de Educación y de Cultura de Cuba, en el libro “Cultura para el Desarrollo”, plantea que uno de los aspectos que explica la capacidad de Cuba para resistir y lograr incluso profundizar el socialismo, es el enorme potencial educacional, científico técnico, artístico y cultural desarrollado por la revolución. ¿Comparte usted esta opinión? Si es así, ¿qué importancia le asigna a la cultura, al fortalecimiento permanente del denominado factor subjetivo, en el proceso de construcción y consolidación del socialismo? “Comparto las posiciones de Armando Hart. En el siglo XIX José Martí expresó algo que ha sido clave para la revolución. ‘De pensamiento es la guerra que se nos abre. Ganémosla a pensamiento’, señaló. Ya entonces, había una cultura antiimperialista, de rescate de valores como la independencia y la soberanía, que se extendió hacia la primera mitad del Siglo XX. La Revolución Cubana es un fenómeno cultural, que no sólo posibilitó un cambio estructural en lo económico y en lo político. Dotó al pueblo de valores como la generosidad, solidaridad e igualdad y le entregó los instrumentos materiales y espirituales para su desarrollo educacional y cultural. Sin esos estímulos subjetivos, como plantea Hart, hubiese sido imposible avanzar hasta donde estamos. La ‘Batalla de Ideas’, planteada por Fidel el año 2000, no es un concepto abstracto. Se traduce en más de 100 programas orientados a lograr un mayor vínculo entre individuo y sociedad. Lo contrario de lo sucedido en otras experiencias socialistas, donde lo individual se diluyó en lo social. La ‘Batalla de Ideas’, es la culminación de una concepción que comenzó con la campaña de alfabetización en 1961, que incluyó además una reforma profunda a la educación. Por ello, uno de los grandes méritos históricos y aportes de Fidel - además de su capacidad para comprender el factor unidad como condicionante y requisito para el avance de la revolución - fue entender tempranamente que el socialismo implica un cambio cultural profundo, la promoción continua de valores que restituyen la dignidad al ser humano”. Ciencia basura acerca del calentamiento globalCientíficos a sueldo y ciencia basura
El negocio de negar el cambio climático se acerca a su fin. Tal vez demasiado tarde. El cambio climático a causa de las emisiones de gases de efecto invernadero hoy, tras el IV Informe del IPCC presentado el pasado mes de febrero en París, es una realidad aceptada por toda la comunidad científica, e incluso por los responsables políticos. Cierto que aún quedan algunos 'disidentes', siempre a sueldo de las empresas que se verán perjudicadas por las medidas que habrá que adoptar, pero la resistencia es cada vez menor y hoy no pasa de anécdotas. Pero no siempre ha sido así, y volverá a suceder una y otra vez en el futuro. Cada vez que ha surgido la preocupación sobre algún problema ambiental, las multinacionales responsables y sus representantes políticos conservadores, jaleados por numerosos medios de comunicación, se han lanzado a una campaña de intoxicación. La industria del tabaco durante décadas negó la relación con el cáncer, y se opuso a cualquier medida encaminada a reducir el pernicioso hábito, que tantos beneficios les ha proporcionado, a costa de nuestra salud. Situación parecida se dio o se da con la industria nuclear, el amianto, el PVC, los cultivos transgénicos, la sobreexplotación pesquera, los monocultivos forestales, o el urbanismo disperso y depredador del territorio. En 1975 se relaciona la destrucción de la capa de ozono con los CFC, y la reacción de la industria química y los gobiernos, sobre todo la administración Reagan en EE UU, es la usual: primero se niega el problema, luego se ridiculiza o se minimiza, y sólo se acaban aceptando las medidas necesarias cuando el problema es acuciante y más que evidente, el daño ya es considerable y la presión vence cualquier resistencia. Las mismas empresas multinacionales que crean el problema, primero se resisten y sólo ceden cuando otean nuevos negocios, sustituyendo los productos que han creado por otros, en teoría menos dañinos, como los sustitutos de los CFC. Con el cambio climático el problema es infinitamente mayor que con los CFC, el DDT o los transgénicos, porque afecta al núcleo del sistema económico, a la energía que mueve toda la actividad económica y que ocasiona las emisiones que contribuyen al cambio climático, un consumo energético que en un 80% procede de combustibles fósiles, cuya comercialización controlan unas pocas multinacionales y que permiten que EE UU, con el 4,7% de la población mundial, emita el 25% del CO2. Estados Unidos, sus multinacionales, sus grupos de presión y su clase política no están dispuestos, por ahora, a adoptar medidas adecuadas a su responsabilidad histórica en las emisiones que están ocasionando el cambio climático, lo que crea un grave problema, no sólo ambiental, sino también ético y de responsabilidad hacia quienes más sufrirán el cambio climático: los pobres de la Tierra y las generaciones futuras. Un amplio conglomerado bien lubricado de 'científicos', comunicadores y empresas de relaciones públicas como Burson-Masteller se encarga de realizar una permanente labor de intoxicación de la ciudadanía, para proteger los intereses de las empresas responsables de la degradación ambiental, y en torno al 'negacionismo' se ha creado toda una próspera industria de relaciones públicas y cabildeo. La preocupación sobre el calentamiento global debido a las emisiones humanas de dióxido de carbono y otros gases de invernadero, como el metano y el óxido nitroso, se remonta a 1896, año en que el científico sueco Svante Arrhenius lo formuló por primera vez. Cuando Arrhenius publica su primer cálculo sobre el calentamiento global debido a las emisiones de CO2, el nivel de CO2 en la atmósfera ascendía a 290 partes por millón (ppm). En 2006 ascendía a 380 ppm, un 40% más que a comienzos de la revolución industrial, más que en los últimos 480.000 años, y creciendo; de hecho, nadie espera que se estabilicen en una cifra inferior a las 550 ppm. La ciencia sobre el cambio climático avanzó lentamente a lo largo del siglo XX, y en 1988, año en que la Conferencia de Toronto pide una reducción del 20% de las emisiones para 2005 respecto a los niveles de 1988, era ya muy evidente la gravedad del problema. Los hitos posteriores los conocemos: en 1992 se aprueba en Río el Convenio Marco sobre el Cambio Climático, y en 1997 el Protocolo de Kioto. ¿Quién y por qué se oponen? Se oponen las multinacionales del petróleo y del automóvil, las empresas del carbón y Australia (el mayor exportador de carbón), algunos países de la OPEP como Arabia Saudí y, sobre todo, Estados Unidos, primero con Bush padre y sobre todo con Bush hijo, pero la presidencia de Clinton tampoco fue muy activa que digamos, aunque al menos no mantuvo la retórica ultrarreaccionaria de los republicanos. El núcleo que financió las campañas de intoxicación fue la llamada Global Climate Coalition, además de otros institutos ligados al núcleo duro de multinacionales como Exxon, y con estrechas relaciones con la política estadounidense, y muy especialmente el Partido Republicano. Avisos de la naturaleza que nos indican lo peor que sigue nuestro ecosistema y lo que uede suceder si no se concientiza la realizacion de actos nocivos para nuestro planetaAvisos de la naturaleza
Dicen los investigadores que el aumento de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) está acidificando nuestros océanos, lo que pone en riesgo la vida de las ostras, mejillones y otros moluscos. La reducción de moluscos en los océanos tendría graves consecuencias para millones de familias que viven de su captura, para las aves que se alimentan de ellos y para el resto de especies marinas, pues los moluscos juegan el papel de 'ingenieros de los ecosistemas marinos'. En diversos puntos del planeta se informa también que están desapareciendo el número de abejas. El año pasado se contabiliza entre un 30% y un 60% la pérdida de abejas en California. Desde hace 10 años se detectan también fuertes caídas del número de abejas en Galicia. Según los apicultores encontramos diferentes grados de caída del número de abejas desde el 40% al 80%. No hay acuerdo en el diagnóstico de las causas de la pérdida de abejas. Hay algunas teorías que apuntan a los efectos neurotóxicos de insecticidas con los que se tratan semillas, productos de huerta (y en el caso de Galicia, también los campos de eucaliptos), otras hablan de la presencia de nuevos parásitos que provocan enfermedades poco conocidas o también el propio cambio climático como agentes causantes de la desaparición de los insectos. La de las abejas es preocupante, además de para las familias que vivían de la apicultura, para muchos agricultores que dependen de estos insectos para la polinización de muchos tipos de flores. Einstein decía que si desaparecieran las abejas en pocos años desaparecería la Humanidad. Los pobres del mundo, los seres menos valorados, no tienen responsabilidad en el aumento de las emisiones del CO2 ni utilizan pesticidas de forma masiva pero serán, según los informes de los investigadores, los más perjudicados del cambio climático: las víctimas mortales del cambio climático pertenecerán a los países pobres, afirman. Abejas y moluscos son dos indicadores naturales que nos alertan sobre el peligro de que la senda que hemos escogido en nuestra relación con la naturaleza se convierta en un camino sin retorno. Que existan tan grandes diferencias entre los seres humanos que habitamos el planeta nos proporciona o nos señala también cuál es la dimensión de nuestras actitudes individuales y colectivas. Nada de lo que enorgullecernos. Un derroche de incoherencias
Un derroche de incoherencias
Muchos políticos e importantes instituciones por el desarrollo todavía no comprenden que esta implacable explotación en busca de ganancias a corto plazo puede disparar un colapso como el de la firma Enron, pero de "Tierra Inc.", señalan expertos. Por ejemplo, el Banco Mundial y otras agencias económicas para el desarrollo felizmente extenderían un préstamo de 100.000 dólares a un cultivador de camarones para despejar más manglares. Trafico aereo sin control en el mundoEl trafico aéreo fuera de control
Los gobiernos de los países ricos están embarcados en dos políticas contradictorias. Una es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). La otra es aumentar el número de vuelos. El éxito de la primera está siendo limitado. El éxito de la segunda, espectacular.
Nuevos datos ofrecidos por la compañía aérea OAG indican que el número de vuelos regulares ha aumentado un 5% mundialmente entre Mayo del 2006 y Mayo del 2007. Las reservas en este mes son más altas que nunca y la temporada de verano aún no ha comenzado. Tampoco ha entrado en vigor el nuevo acuerdo de Cielos Abiertos para los vuelos trasatlánticos (que fue negociado y hecho público sin hacer la menor referencia al impacto en emisiones de gases de efecto invernadero). Es seguro que aumentará el volumen del tráfico aéreo. El desglose de las cifras es inesperado e interesante. El número de billetes vendidos en Norteamérica ha aumentado relativamente despacio- un 3%. En Europa ha aumentado un 8%. La expansión más grande de todas es el número de vuelos entre Europa occidental y África. Ha aumentado en 360.000 plazas o un 13%. Me pregunto hasta qué punto esto refleja el boom en la compra de casas de vacaciones en Sudáfrica, que ha sido promovido por intereses tan variados como el Daily Mail y el Banco Co-operative. El aumento en segundas viviendas en el extranjero es en términos del cambio climático, uno de los desarrollos más perjudiciales, ya que los nuevos propietarios van a coger unos cuantos vuelos al año. Si tu casa de vacaciones está en Sudáfrica, tus emisiones de carbono serán astronómicas. Es como si viviésemos en dos mundos paralelos. En uno- el mundo de los suplementos de viaje, el acuerdo de cielos abiertos, “los planes maestros” del gobierno Británico para la expansión de nuestros aeropuertos- esperamos viajar más lejos y más frecuentemente, disfrutando noches solitarias en Praga, degustando vino en Australia y pasando fines de semana de compras en Nueva York. En el otro mundo estamos apretándonos las manos y lamentando la inminente muerte de la biosfera. ¿A qué punto colisionarán estos dos mundos? ¿A qué punto los gobiernos reconocerán que ambos objetivos son insostenibles? ¿A qué punto las agencias de viaje “éticas” como Lonely Planet y responsibletravel.com admitirán que están causando más daño que bien y cerrarán el negocio? ¿A qué punto The Guardian dejará de producir ofertas de vacaciones para sus lectores en Alaska, Costa Rica y Papua Nueva Guinea? ¿Estamos todos condenados a esperar a que los demás entremos en acción? La única medida que puede conducir a una reducción sostenida de los vuelos es una reducción en la capacidad de los aeropuertos. Igual que el tráfico aumenta para llenar las carreteras existentes, el número de vuelos aumenta para llenar los slots de aterrizaje. Si los aeropuertos siguen expandiéndose, ninguna cantidad de apretones de manos o impuestos o etiquetado de carbono reducirá el número de vuelos. ¿Cuándo anunciará el gobierno que el programa de expansión de aeropuertos tiene que detenerse y después ir hacia atrás? Esta es la pregunta con la que debemos aburrir a nuestros parlamentarios. Si el aumento que hemos tenido este año continúa, y hay muestras de que puede aumentar, entonces la aviación se convertirá en la causa principal de las emisiones de GEI. El gobierno se esconde tras la convención, bajo el tratado de Kyoto, donde las emisiones de los vuelos internacionales no cuentan en el inventario de carbono de los países, como si esto quisiera decir que al no estar computados, no existen. Si no, no le quedan otros argumentos. Tampoco los necesita, mientras sigamos viviendo en dos mundos, pueden seguir sosteniendo las dos políticas. June 09 Etanol ¿Solucion o problema?, analisis de algunos puntos de vistaEtanol ¿Solución o problema?
Uno de los debates que hay hoy en día es el etanol como solución energética a los combustibles fósiles. Este debate surge tras el acuerdo del presidente brasileño Lula y el norteamericano Bush, para potenciarlo. Por otro lado, llamó muchísimo la atención un artículo de Fidel Castro oponiéndose a la alternativa del etanol en dos aspectos fundamentales. En primer lugar, como alternativa energética y en segundo como un problema alimenticio que provocará un desastre ecológico.
En este debate ha intervenido la ONU, organismo nada sospechoso, con un informe demoledor contra el etanol. Veamos algunos apartados de dicho informe. “Las prisas por producir ingentes cantidades de energía de maíz, la caña de azúcar, la soja o la palma acelerarán la deforestación mundial, provocarán hambrunas, expulsarán a los pequeños agricultores de sus tierras y harán más pobres las regiones del planeta que ya lo son”. Las grandes extensiones de tierras, que se requieren para aumentar la producción de bioenergía, serán arrebatados a las áreas forestales, lo que producirá una liberación de grandes cantidades de carbono del suelo o de la biomasa forestal. Para minimizar las emisiones de gas que produce el efecto invernadero asociado a la producción de biocombustible, la ONU recomienda que la industria preserve los pastizales vírgenes, los bosques primarios y las tierras con una alta diversidad. Para Gustavo Vest, vicepresidente de estudios energéticos de la ONU, dice “a menos que las nuevas políticas que se pongan en marcha tengan en cuenta la protección de las tierras amenazadas, garanticen un uso socialmente aceptable de la tierra y vayan encaminadas a un desarrollo sostenible en su conjunto, el daño social y medioambiental de la bioenergía puede, en muchos casos, superar a los beneficios”. El director adjunto de la FAO, Alexander Iler, dice “dentro de unos años los biocombustibles supondrán el 25% de toda la energía mundial”. Esto supone un volumen de negocio de miles de millones de euros anuales y es uno de los más rápidos crecimientos del mundo. Como vemos este informe es demoledor. Analicemos por partes las consecuencias del etanol en nuestras vidas. LA AGRICULTURA. Podemos comprobar que con la actual producción de cereales y oleaginosas y descontado lo necesario para la alimentación humana, sólo llegamos a cubrir el 2% de las actuales necesidades energéticas mundiales. La explotación de la agricultura para obtener energía está desajustando los cultivos en las que está basada la alimentación de muchos países y produce un aumento de sus precios, lo que origina problemas de abastecimiento. El modelo agrícola industrializado no es rentable desde un punto de vista energético y ecológico. Se inicia una nueva escalada agrícola que agrava el problema energético y amenaza con grandes hambrunas a cientos de millones de seres humanos. Por ejemplo el maíz produce una gran erosión del suelo y al no haber rotaciones de producción aumenta la vulnerabilidad a las enfermedades y el aumento del uso de pesticidas. Ni Estados Unidos ni la Unión Europea son capaces de satisfacer sus necesidades, por lo tanto, serán los países pobres del hemisferio sur quienes tengan que producirlas mediante grandes plantaciones de caña de azúcar, palma, soja, maíz. El cultivo de la soja ya ha producido la deforestación de 21 millones de ha. en Brasil y 14 millones en Argentina. Ante la presión del mercado global de biocombustibles, se calcula que en Brasil se provocará la deforestación de 60 millones de hectáreas, haciendo desaparecer la selva del Amazonas y su función de pulmón del mundo. Este daño es de proporciones incalculables no solo para Brasil sino para toda la humanidad. En Brasil, el cultivo de la soja desplaza once agricultores por cada nuevo que crea. Los datos sobre la superficie agrícola mundial desmienten el argumento de los partidarios del etanol, en el sentido de que la producción de dichos elementos no afectará a la producción de alimentos. Recientes estudios demuestran que la utilización de la totalidad de la superficie de la Unión Europea apenas permitirá atender el 30 % de las necesidades actuales de combustibles. Esta tendencia de expansión del biocombustible nos lleva a un holocausto social de formidables consecuencias. Un aumento del uno por ciento en el precio de los alimentos básicos significa aumentar en dieciséis millones de personas las que pasan hambre. Los últimos cálculos conservadores nos hablan que para el año 2025, mil doscientos millones de personas estarán hambrientas, debido al aumento del precio de los alimentos a consecuencia de los biocombustibles. Lester Brown, director del Herat Policy Institute nos dice: “la cantidad de cereal que se necesita para llenar un tanque de casi cien litros con etanol, alcanza para alimentar a una persona un año entero. La competición por los granos entre los ochocientos millones de automovilistas y los dos mil millones de personas pobres que hay en el mundo puede conducir a revueltas populares”. El periodista británico George Monbiot, dice “que para mover los coches y autobuses británicos con biodiesel se requerirían sembrar 25,9 millones de ha. Sin embargo, existen en el Reino Unido solo 5,7 millones de ha.”. Ricardo Mascherani investigador de la Universidad del Litoral, dice “si hoy el mundo abandonará la quema de hidrocarburos y pasase a los biocombustibles, se necesitarían plantar una cantidad de ha equivalentes a varios planetas”. EL CAMBIO CLIMÁTICO. Como dice el ingeniero Baltanás los biocombustibles, tal como se plantean no mitigarán el cambio climático, pues la combustión de biodiesel produce más óxido de nitrógeno, que los que en la atmósfera producen el efecto invernadero, veinticuatro veces superior al del dióxido de carbono. Para Altery, profesor de agroecología por la universidad de Berkeley dice que los biocombustibles son una tragedia ecológica y social. Con su producción se creará un problema muy grande de soberanía alimentaría, ya que hay miles de hectáreas de soja, caña de azúcar y palma que se van a expandir, lo que va a producir una deforestación masiva y se va a aumentar la escala de producción de monocultivos mecanizados, con altas dosis de fertilizantes, especialmente la Atrazina, que es un herbicida muy nocivo para la salud. El desarrollo de los biocombustibles no tiene ningún sentido energético ya que todos los estudios que se han hecho demuestran que se necesita más petróleo para fabricarlos. Así para el etanol de maíz se necesitan 1,3 kilocalorías de petróleo para producir una caloría de bioetanol. Uno de los principales argumentos de quienes defienden el etanol es que estas nuevas formas de energía ayudarán a mitigar el cambio climático. Esto no es así, se promueve un monocultivo mecanizado que necesita de productos agroquímicos muy agresivos y abundante maquinaría, lo que provocará un aumento de las emisiones de CO2. Mientras los bosques captores del carbono son eliminados para favorecer los cultivos del biocombustible. Las emisiones de CO2 aumentarán y no disminuirán. No es cierto que los biocombustibles no contaminen. El etanol produce menos emisiones de carbono, pero el proceso de obtención contamina el suelo y el agua con nitratos, herbicidas, pesticidas y deshechos y el aire con aldehidos y alcoholes que son cancerigenos. El supuesto de un combustible “verde y limpio” es una mentira La Oficina Belga de Asuntos Científicos demuestra que los biocombustibles provocan más problemas de salud y de medio ambiente porque crea una polución más pulverizada y libera más contaminantes que destruye la capa de ozono LOS BIOCOMBUSTIBLES Y EL AGUA . Todo el mundo sabe que el agua es uno de los grandes problemas con los que nos enfrentamos. La expansión de los biocombustibles hará aumentar exponencialmente el uso del agua, lo cual agravará mucho la situación Así mismo al aumentar el uso de los pesticidas, hará que aumente su nivel de contaminación. Por ejemplo vemos como el maíz requiere grandes cantidades de nitrógeno químico como fertilizante y que es uno de los mayores responsables de la contaminación del agua y del suelo. La contaminación de acuíferos con nitratos se ha extendido en niveles altamente peligrosos en muchas poblaciones. Los niveles de contaminación hídrica en China, India y América del Sur son muy preocupantes y con esta nueva expansión agrícola no generará una gran escasez hídrica sino que originará una fuerte contaminación del agua. En Estados Unidos más del 25% de las fuentes de agua potable contienen niveles de nitratos por encima de los límites sanitarios lógicos. Estos altos niveles de nitratos son peligrosos para la salud humana y hay estudios médicos que vinculan estos nitratos a la metahemoglobinemia en niños y el cáncer gástrico, de vejiga y de esófago en adultos. La expansión del maíz en áreas de secano con en Kansas, exige una gran cantidad de recursos hídricos. Ya hace años se calculaba que para el año 2035 estarían agotados sus recursos pero con esta ampliación agrícola se calcula que el acuífero Ogalalla no llegué a 2025 por su total agotamiento, con lo que la catástrofe ecológica y social está servida. Según las estadísticas del Consejo Mundial del Agua estiman que para el año 2015 el número de habitantes afectados por la falta de agua se elevará a 3.500 millones de personas, y cualquier aumento del consumo agravará el panorama ecológico y social del planeta. LA SALUD . Como ya estamos viendo, los problemas de salud que nos generará el etanol son muy importantes. Los científicos nos dicen que si todos los coches de Estados Unidos utilizarán el etanol, aumentaría de forma muy importante las enfermedades de tipo respiratorio. Veamos un ejemplo, en la ciudad de Bogotá, desde hace más de un año se usa el etanol en la gasolina y se han incrementado dramáticamente los niveles de ozono en el aire. Una mayor cantidad de ozono, que es una sustancia altamente oxidante de las vías respiratorias debido a que el otro ingrediente (óxidos de nitrógeno, hace que se produzca en mayor cantidad cuando hay más oxigeno. En una atmósfera en la que coexisten material particulado y ozono, se potencia el riesgo para la salud. Como dice el doctor García Lozada “el ozono es una sustancia con un poder oxidante muy alto”. Por esa razón las mucosas nasales reaccionan dificultando la respiración y provocando la inflamación de las mucosas que se refuerza por la presencia de partículas tóxicas en el aire y el problema se agrava. El alcohol en la gasolina promueve una mayor formación de compuestos oxigenados de alto riesgo como el acetaldehído, reconocido como una sustancia con potencial de producir cáncer en los humanos. Un estudio reciente demuestra que las emisiones de este compuesto al quemar la gasolina con etanol se incrementa has un 100% con mezclas qie solo contenían el 3% de alcohol y el resto gasolina. Como podemos comprobar a pesar de que son conocidos a través de estudios e investigaciones todos estos efectos del etanol, vemos como siempre priman los intereses políticos y económicos además están los intereses de las multinacionales- ETANOL Y MULTINACIONALES. La crisis energética ha proporcionado la oportunidad para crear poderosas alianzas entre la industria del petróleo, los granos, la ingeniería genética y la del automóvil. Los grandes beneficiarios de esta expansión de los biocombustibles serán las grandes multinacionales del grano, Cargill, ADM, Burges, las petroleras BP, Shell, Chevron…., las compañías automovilísticas, General Motors, Ford, Wolkwagen, Toyota….., las multinacionales de la biotecnología Monsanto, DuPont…. La industria de la biotecnología intenta mejorar su imagen desarrollando semillas transgénica para la producción de energía. La biotecnología será usada para limpiar su imagen, diciendo que favorecerá el desarrollo del etanol y que no atenta a la salud humana. Como dice The Economist, el etanol es la única iniciativa de energía alternativa que tiene amplio apoyo político. A los agricultores les agrada esto porque proporciona una nueva fuente de subsidios. A los partidarios de la línea dura porque posibilita que estados Unidos pueda separarse del petróleo de Oriente Medio. A la industria de los coches porque considera que el cambio a combustibles verdes excluiría a los coches de las presiones por el calentamiento global. A las petroleras porque el uso del etanol como aditivo al combustible significa negocio y a los políticos porque mediante el subsidio puede favorecer a sus electores potenciales. Como vemos una cosa es lo que nos venden los políticos y los intereses económicos de las multinacionales y otra la realidad de la vida. Debemos decir muy alto y muy claro que el etanol no es una alternativa energética al petróleo ni favorece al cambio climático. Si que está claro que es un desastre ecológico y social de consecuencias imprevisibles. Por lo que todos aquellos que amamos la naturaleza y al ser humano debemos oponernos por todos los medios a este nuevo dislate de los poderes económicos y políticos del mundo. La trampa de los agrocombustiblesHambre para el Sur, derroche en el Norte
EE UU-Israel: 40 Años de estrecha alianzaEEUU-Israel: Cuarenta años de estrecha alianza
Hace 40 años, mientras Estados Unidos estaba empantanado en Vietnam, Israel derrotaba a sus vecinos árabes en la Guerra de los Seis Días, que rediseñó el mapa político del Medio Oriente. Acuerdos clandestinos entre CIA y OTAN
Un acuerdo secreto entre países europeos, OTAN y CIA avaló los secuestros y cárceles secretas de la CIA
Dick Marty, investigador especial del Consejo de Europa sobre la colaboración de gobiernos europeos con la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en la captura secreta de supuestos "combatientes enemigos" de Estados Unidos, dio a conocer hoy aquí su segundo informe sobre el caso, en el cual acusa de corresponsabilidad en los hechos a Alemania, Gran Bretaña, Italia, Polonia, Rumania, Bosnia y Herzegovina, así como Canadá y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Funcionarios de algunos gobiernos implicados -Alemania, Polonia y Rumania- rechazaron de inmediato las acusaciones vertidas en el informe, que Marty preparó durante los pasados 19 meses, pero en Washington el portavoz del Departamento de Estado, Tom Casey, no sólo confirmó que los "socios de la Organización del Tratado del Atlántico Norte" y la Unión Europea han apoyado las actividades contra el "terrorismo", sino además expresó su confianza en que mantendrán esa colaboración. "Los europeos deben dar la cara frente a la verdad sobre el pasado", señaló Marty este día, luego de conocer las reacciones de algunos gobiernos europeos al reporte, que incluye análisis y testimonios de 30 agentes de inteligencia del continente -activos y retirados-, respaldados con estudios por computadora de datos del sistema de planeación de vuelos internacionales. Sólo Canadá y Bosnia y Herzegovina (uno de los países que conformaron Yugoslavia desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta principios de los 90) "reconocieron completamente sus responsabilidades en relación con la ilegal transferencia de detenidos", aseveró el senador suizo. El reporte de Marty confirma y amplía hallazgos que formaron parte del primer documento presentado hace un año, después de siete meses de investigación inicial, que arrojó las primeras evidencias de que 14 países europeos se coludieron con Estados Unidos para que la CIA realizara el traslado secreto de cientos de presuntos colaboradores con organizaciones islamitas que pretendían actuar militarmente contra objetivos de ese país. "Los vuelos de la CIA" comenzaron a ser de conocimiento público en 2004, por revelaciones de la prensa estadunidense y europea. Su principal objetivo fue llevar a los "combatientes enemigos" de Estados Unidos de cárceles clandestinas de la CIA en Rumania, Polonia y Afganistán a la base de Guantánamo, con escala en aeropuertos europeos. Con base en diversos informes, el Parlamento Europeo indicó en 2006 que entre 2001 y 2005 pudo haber alrededor de mil 200 viajes. En este segundo informe, Marty señaló que la isla británica de Diego García -parte de un archipiélago del océano Indico, donde Estados Unidos mantiene una base militar- tuvo un "papel crucial" en la respuesta estadunidense a las organizaciones involucradas en el ataque a Nueva York en septiembre de 2001. A la lista de países mencionados en el informe anterior, que incluía a España, Marty agregó Tailandia, donde hubo un centro de interrogatorios que sirvió como punto de paso hacia los llamados "sitios negros", donde fueron encerrados los presuntos combatientes islamitas tras su "rendición" (el término utilizado por el gobierno estadunidense para referirse a la captura). Marty ofreció en esta ocasión revelaciones más específicas sobre la participación de las más altas autoridades de Polonia y Rumania entre los años 2003 y 2005. "A través de nuestras propias fuentes, provenientes tanto de los servicios estadunidenses como de los países implicados, hemos tenido la confirmación, clara y detallada, de que esos dos países (Polonia y Rumania) efectivamente tuvieron centros de detención en el contexto de un programa especial de la CIA, elaborado por la administración estadunidense luego del 11 de septiembre de 2001", indicó. La información, agregó, está corroborada con datos sobre el tráfico aéreo que Polonia "pretendía ignorar y que estamos en condiciones de probar gracias a diferentes fuentes documentales", añadió el legislador suizo, de 62 años de edad, quien además puntualizó que el presidente polaco de entonces, Alexander Kwasniewski, permitió el funcionamiento de prisiones clandestinas de la CIA. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Polonia, Robert Szaniewski, rechazó la versión de Marty sin dar más argumentos. Otros funcionarios del gobierno polaco cuestionaron la calidad de la investigación de Marty al expresar que el parlamentario suizo no realizó actividades in situ para documentar su trabajo, aunque el legislador desestimó más tarde las críticas al indicar que su equipo estuvo consciente de que los responsables hicieron todo para borrar las evidencias. En el reporte también se afirma que tanto el actual presidente de Rumania, Traian Basescu, como su antecesor, Ion Iliescu, sabían de la existencia de esas cárceles en su país, que -precisó Marty en el documento- fueron instaladas con la ayuda de los servicios secretos del ejército rumano junto al centro de la fuerza aérea Mihail Kogalniceanu, a orillas del mar Negro. Las bases de colaboración entre Rumania y Estados Unidos fueron establecidas en un acuerdo firmado en 2001 por los gobiernos de ambas naciones, cuando Iliescu era el jefe del Estado rumano, aseguró Marty. Sergiu Medar, ex asesor de seguridad de Basescu, rechazó las acusaciones contra el actual mandatario rumano con el argumento de que en el periodo de referencia el funcionario no se encontraba en la base aérea. El parlamentario suizo apuntó que la OTAN y Washington pactaron un acuerdo secreto en 2001 para permitir que la CIA realizara sus operaciones en Europa, lo cual fue negado por portavoces de la alianza atlántica en Bruselas. En otro punto del informe, Marty acusa a "ciertos gobiernos" europeos, pero especialmente a Alemania e Italia, de haber obstaculizado la búsqueda de la verdad, al invocar la noción de "secreto de Estado". Berlín, por conducto del portavoz gubernamental Thomas Steg, negó la aseveración del suizo, y dijo que "no tiene conocimiento" de ninguna prisión secreta de la CIA. En Milán, en tanto, 26 agentes de la CIA comenzaron a ser enjuiciados "en ausencia", en un tribunal donde son acusados de haber secuestrado a un imán egipcio, Abu Omar, el 17 de febrero de 2003, en aquella ciudad del norte de Italia, justo en la época en que los vuelos de esa agencia estaban en auge. La captura de Abu Omar fue realizada en el tiempo en que Italia era gobernada por el conservador Silvio Berlusconi, aliado de George W. Bush en la invasión de Irak, pero quien sin embargo negó siempre tener conocimiento de los hechos. |
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